Tecnicatura: Química
Tipo de proyecto: Proyecto para propia escuela
Equipo de trabajo: 6 estudiantes.
Problemática que busca resolver el proyecto:
En el partido de Merlo (Provincia de Buenos Aires) se registra una creciente generación de residuos sólidos urbanos, entre los cuales los desechos orgánicos domiciliarios, como las cáscaras de naranja, son descartados sin valorización. Su descomposición contribuye a la emisión de gases como dióxido de carbono y metano, además de generar acumulación de residuos. Paralelamente, la industria textil continúa utilizando materiales plásticos derivados del petróleo, caracterizados por su baja biodegradabilidad y alta persistencia ambiental. Esta doble problemática evidencia la necesidad de desarrollar alternativas que permitan, por un lado, reducir el volumen de residuos orgánicos y, por otro, disminuir la dependencia de polímeros sintéticos. En este contexto, surge la oportunidad de transformar residuos locales en materiales útiles, promoviendo soluciones sustentables con impacto ambiental positivo.
Abordaje:
El proyecto propone la obtención de un bioplástico biodegradable a partir de cáscaras de naranja recolectadas en el ámbito local, mediante un proceso de valorización de residuos orgánicos. La materia prima se somete a tratamientos físicos y químicos que permiten aprovechar compuestos como la pectina, incorporando plastificantes naturales para obtener un material con propiedades adecuadas. Se evalúan parámetros como flexibilidad, resistencia mecánica y estabilidad, con el fin de desarrollar un biopolímero funcional. Este material se proyecta para aplicaciones textiles simples, como recubrimientos, accesorios o elementos no estructurales, constituyendo una alternativa parcial a los plásticos convencionales.
El desarrollo se enmarca en un enfoque de economía circular, promoviendo la recolección de residuos orgánicos a nivel domiciliario y comercial para su reinserción en un ciclo productivo. Esto implica la articulación con actores locales, favoreciendo la disponibilidad de materia prima y la concientización ambiental. Asimismo, el proyecto fomenta la formación de estudiantes en prácticas sustentables, integrando conocimientos de química, tecnología y ambiente. Su carácter replicable permite proyectar su implementación en otros contextos, contribuyendo a la reducción de residuos y al desarrollo de materiales más responsables con el entorno.
¿Por qué la escuela quiere mentorías?
Como docente, considero fundamental que mis estudiantes accedan a una mentoría que les brinde acompañamiento experto para fortalecer el rigor científico de su proyecto, optimizar su desarrollo experimental y garantizar su viabilidad y seguridad. Este apoyo será clave para potenciar sus aprendizajes y consolidar una propuesta innovadora con impacto real.